Turquía es una de las potencias turísticas más importantes del mundo. Según la Organización Mundial de Turismo la visitan 35.7 millones de personas anualmente. Una cifra que sitúa al país otomano como sexta potencia mundial del turismo, justo detrás de Italia y España y por delante de importantes países como Alemania o Reino Unido.

¿A qué se debe este éxito de Turquía?
La respuesta, es que fundamentalmente se debe al enorme potencial que tiene este país como destino. Sus principales argumentos para convencer a millones de viajeros son el clima, su legado cultural e histórico y la geografía, con paisajes naturales que la convierten en un auténtico paraíso para el viajero.
Pero además, Turquía tiene la ventaja de contar con una ventaja competitiva importante;  unos precios de alojamiento, transportes, alimentación y servicio mucho más económicos que los de países “rivales” en esta lucha por hacerse con el turismo europeo, tales como Italia, Francia o España.
Parece que el destino, que ha escrito en el libro de la historia que Turquía ha sido uno de los enclaves del mediterráneo con mayor presencia de civilizaciones de todo tipo, hoy haya escrito que sea un enclave, pero en este caso de turistas de todas partes del planeta
Lugares más peculiares de Turquía.
Turquía tiene infinidad de rincones con encanto, historia, colores y con valor añadido. Sin embargo, los turistas, han ido decantándose por una serie de lugares muy concretos distribuídos a lo largo y ancho de la geografía turca que tienen en común su espectacularidad y su capacidad de impresionar a propios y ajenos.
Lugares tan característicos como la Laguna Azul de Ölüdeniz en Fethiye, la cual es una preciosa  reserva natural en la cual podemos disfrutar de unas playas de agua verdaderamente trasparente, en un paisaje que a muchos les recuerda a una postal típicamente caribeña y que no encuentra comparación en ninguna parte del mediterráneo.
Otros como el Pamukkale en Denizli, una increíble formación rocosa que en turco quiere decir castillo de algodón y que se formó por el movimiento de las placas tectónicas. Es de una gran belleza y desde el primer momento se ha tomado constancia de la necesidad de protección de este lugar, protección que ha tomado forma con la declaración como Patrimonio de la Humanidad en el año 1988.
Aspendos, en Antalya, una antigua ciudad grecorromana que tiene uno de los teatros romanos mejor conservados del mundo. Una visita a la misma nos traslada a la época del imperio y su ilimitado potencial militar y cultural. Se ha hecho un gran esfuerzo por parte de las autoridades turcas por preservar este tipo de patrimonio arquitectónico.
La Capadocia, zona en la cual la naturaleza se ha divertido creando formaciones geológicas naturales. Situada en la Anatolia Central, también alberga ciudades con importantes reliquias artísticas y culturales.
El Monte Nemrut, impresionante monte que se sitúa al sureste de Turquía, cuyo principal atractivo son sus estremecedoras estatuas en forma de animales y dioses griegos. Las mismas se encuentran ¡en la cima!, y son correspondientes a una lugar de entierro y culto de hace más de 2000 años
Por último destacaremos el Palacio Ishak Pachá un palacio muy cercano a Irán, que se corresponde con el período del Imperio Otomano, y que se alza sobre una colina desde la que dominaba la región. Es un lugar de difícil acceso, pero que merece la pena visitar por su importancia histórica y arquitectónica, ya que ningún otro edificio reúne tantísimos estilos de construcción.
Esto no es más que una reducida selección de la infinita lista de lugares increíbles que este país tiene. Es imposible abarcarlos todos en un artículo, e incluso en un viaje. Ese es el encanto más llamativo de Turquía, el ser un país que siempre tiene cosas por descubrir.

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